El maquillaje puede ser un gran aliado para resaltar rasgos, unificar el tono de la piel y aportar seguridad en el día a día. Sin embargo, algunos hábitos que pasan desapercibidos pueden afectar la salud de la piel con el tiempo.
Desde no reaplicar el protector solar hasta utilizar productos vencidos o compartir maquillaje, existen errores frecuentes que pueden favorecer irritaciones, brotes de acné o una piel menos saludable.
La Dra. Lina Llanos, dermatóloga en Bogotá, explica cuáles son los más comunes y qué puedes hacer para proteger tu piel sin renunciar al maquillaje.
El error más frecuente: olvidar el protector solar cuando estás maquillada
Uno de los mayores desafíos dentro del maquillaje y cuidado de la piel es la reaplicación del protector solar. Muchas personas evitan hacerlo porque creen que dañarán el maquillaje o arruinarán el acabado que lograron en la mañana.
La realidad es que la piel sigue expuesta a la radiación solar durante el día, incluso cuando el maquillaje luce intacto. Por eso, aprender cómo reaplicar protector solar con maquillaje es fundamental para la salud de la piel.
Una estrategia práctica consiste en utilizar un protector solar con maquillaje o protector solar con color, ya que ayuda a unificar el tono mientras permite retocar la protección. También existen formatos en barra, polvo o spray que pueden facilitar la reaplicación durante la jornada.
Maquillaje y acné: ¿puede el maquillaje provocar brotes?
Una pregunta frecuente en consulta es si existe relación entre maquillaje y acné. La respuesta es sí: algunos productos pueden favorecer la aparición de lesiones cuando contienen ingredientes que tienden a obstruir los poros.
Esta obstrucción de poros por cosméticos puede generar puntos negros, comedones o brotes de acné en personas predispuestas. Por eso, es importante elegir productos adecuados para cada tipo de piel y prestar atención a las etiquetas cuando se tiene tendencia acneica.
¿Compartir maquillaje? Un hábito que tu piel no agradece
Entre amigas o familiares puede parecer algo inofensivo, pero compartir maquillaje no es una buena idea.
Los productos de uso personal pueden acumular bacterias, hongos y otros microorganismos que se transfieren fácilmente de una persona a otra. Esto puede favorecer irritaciones, brotes de acné, alergias e incluso algunas infecciones cutáneas.
Brochas sucias: un pequeño detalle con gran impacto
Las brochas y esponjas acumulan residuos de maquillaje, grasa, sudor y células muertas cada vez que se utilizan. Si no se limpian con regularidad, pueden provocar irritaciones cutáneas, brotes de acné, dermatitis, contaminación de los productos de maquillaje.
Si tienes piel con tendencia acneica, lo ideal es lavar las brochas al menos una vez por semana para reducir la acumulación de residuos.
El maquillaje también tiene fecha de vencimiento
Cuando un maquillaje se vence, su fórmula puede alterarse y aumentar el riesgo de contaminación. Esto puede afectar tanto la calidad del producto como la salud de la piel.
Antes de aplicar cualquier producto, vale la pena revisar el símbolo que aparece en el envase o la caja : un pequeño recipiente abierto acompañado de un número y la letra «M». Ese número indica los meses de vigencia una vez abierto el producto.
El maquillaje no envejece la piel, los malos hábitos sí
Existe la creencia de que maquillarse acelera el envejecimiento, pero esto no es del todo cierto.
Lo que realmente puede afectar la piel es descuidar la rutina que acompaña el maquillaje. Dormir maquillada, no utilizar productos adecuados para desmaquillarse o saltarse la protección solar son hábitos que sí pueden influir en la calidad de la piel a largo plazo.
Por eso, el uso adecuado del maquillaje siempre debe ir acompañado de una buena limpieza, hidratación y protección solar.
Una valoración profesional para cuidar tu piel con criterio
El maquillaje no tiene por qué ser enemigo de la piel. De hecho, cuando se utiliza correctamente y se acompaña de buenos hábitos, puede formar parte de una rutina saludable. La clave está en entender que el maquillaje y cuidado de la piel deben trabajar juntos.
El cuidado de la piel en Bogotá también implica elegir productos adecuados y manejar condiciones como acné, sensibilidad o manchas con orientación profesional. La Dra. Lina Llanos diseña planes personalizados según las necesidades de tu piel y tus hábitos diarios.
Agenda tu valoración y empieza a priorizar la salud de la piel.
